sábado, 11 de julio de 2009

LA TRASCENDENCIA DE LO QUE NO SE HACE PUBLICO

Tengo una amiga a la que suelo contar las soledades generadas por la vida institucional como concejal en el ayuntamiento de Badajoz. Inicialmente le comentaba estas cosas por sano egoísmo, es decir que su atención ante estas cosas apagaba esa quemazón que los referidos asuntos generan en cualquiera que los conoce pero que es consciente de la imposibilidad de hablarlas públicamente. Es decir, necesitaba contar a alguien esas cosas que se generan en la vida "política institucional" y que no son objeto ni de ruedas de prensa, por no-publicables, ni de comentarios públicos, pero que sin embargo tienen enorme transcendencia política. El tiempo ha ido dejando a un lado mi "sano egoísmo" y esta amiga es hoy un referente de sensatez y análisis ante estos asuntos.
El problema está en que mi amiga me dice que lo que debo hacer es contar todas esas cosas en un libro. Según ella da igual que sea una narración directa sobre lo que ocurre o que sea novelada, pero su análisis insiste en que la ciudadanía tiene derecho a saber que se cuece, que se cocina y como se sirve esas realidades inconfesables. Unas realidades que se generan en diversas instituciones, elaboradas, acordadas y pactadas por, y entre, personajes públicos. Unos personajes públicos que gestionan la vida de los ciudadanos, no solo en el plano institucional-político, sino también en el mundo de la comunicación, en el mundo de la justicia, del empresariado, en el mundo de los intereses económicos de Badajoz, en suma, en la vida real de la ciudad y sobre todo en aquellos despachos y aquellos ámbitos donde realmente se toman, se acuerdan, y se pactan las grandes decisiones que, a fin de cuentas, nos afectan a todos y todas.
Tengo que reconocer que su opinión de "hacer pública" o "publicar" estas cosas, me ha llenado de certidumbre. Por un lado veo también la necesidad de hacer público todas esas tramas, sobre todo porque si la ciudadanía tuviera esta información ( que nunca publicará un diario, periódico o emisora de radio,) tal vez podría generarse un incipiente estado de acción reflexiva y de toma de conciencia por esa ciudadanía ante las realidades ocultas que se generan en su entorno vital. Sin embargo, pero por otro lado, después de padecer la presión, las amenazas ( que no han sido pocas y no solamente limitadas a mi persona); después de haber padecido las descalificaciones y los insultos de todos esos personajes, y después de haber abrazado cierto pesimismo social-político sobre la posibilidad real de cambiar las cosas desde la acción en las instituciones, abrigo la idea de la posible inutilidad de esa publicación.
Sin embargo, no dejo de darle vueltas, no dejo de elaborar guiones de contenidos a tratar en ese supuesto libro. Mi amiga me ha penetrado con los gusanillos de la ética y la responsabilidad política, y eso me "reconcome" cuando mi cabeza me dice que no caben esas publicaciones.
Pero bueno, ya se ha iniciado, digamos que el primer esbozo de guión ya esta casi elaborado. Posiblemente acabe escribiendo hasta contar todo lo que debo, pero sin embargo aún no se si, una vez acabado me acabaré decidiendo para que se haga público. Ya veremos, pero en todo caso gracias X.X. has logrado alimentar mi inquietud y, por ello, se que queda vida política aun desde la que intentar los análisis y alimentar posibles transformaciones. Gracias.

2 comentarios:

Joaquín Carrasco dijo...

Estoy convencido de que todo el mundo es consciente de lo que ocurre en ese ámbito, sin demasiados detalles; porque ni se publican y los que se publican, entre líneas o no, no suelen interesar, pero; supuestamente, la mayoría, dividida en dos bloques, vive de ello y lo apoyan. Del resto; un grupo minoritario está muy ocupado en sus problemas y desea que nada cambie para que no se le compliquen más; otro grupúsculo no tiene problemas, sino todo lo contrario, y, también, prefiere que todo permanezca. El signo del voto de éstos, si votan, ya se puede intuir; los mismos. Y en el caso de que se abstengan, mejor para el sistema; gana la banca. Hay un grupo que se ha creído el mensaje intencionado de que sois todos iguales. Ese en absoluto emite su voto. También gana la banca. Finalmente, a mi modo de ver, los desencantados, desesperanzados, críticos y otros, tampoco votan. Por todo lo cual la cosa sigue y seguirá igual, de momento. Tus memorias serán más o menos evaluadas algún día, pero hoy no van a convencer a nadie. Primero porque a muy pocas personas van a interesar. Sobre todo porque no mandas. Pero sin duda alguna todas las personas somos responsables, por acción u omisión, de lo que se cuece. Que cada palo aguante su vela. Habida cuenta de que todas las opciones son mejorables; unas más factibles y necesitadas de mejoras que otras, pero a todos y a todas nos compete trabajar por esas mejoras. Es nuestra responsabilidad presente y futura.
Salud, joaquín carrasco

Puntos de vista y ... nada más dijo...

Me presto voluntario para hacer una primera lectura comentada de ese libro.

Es justo y necesario