viernes, 26 de junio de 2009
ENTREVISTA A FERNANDEZ BUEY
En el siguiente enlace de rebelión, aparece una entrevista al filósofo Francisco Fernández Buey que creo interesante, y en vez de reproducirla os pongo el enlace. Aunque espero que una vez leída la referida entrevista nos animemos a debatir sobre su contenido. Un saludo. el enlace es: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=87451
lunes, 1 de junio de 2009
ENTREVISTA EN REBELION.ORG
Reproduzco aqui la entrevista que los compañeros de rebelion.org me han hecho y que esta colgada en http://www.rebelion.org/noticia.php?id=86282 en todo caso podeis tambien leerla aqui y de paso opinar críticamente sobre la misma, porque estoy seguro que eso podrá enriquecer la entrevista pero sobre todo el debate sobre las cuestiones que se analizan en ella.Un saludo.
La noticia de la constitución de un nueva organización en el arco progresista extremeño ha despertado un notable interés en los medios de comunicación convencionales y alternativos de la región. El Bloque de Izquierdas de Extremadura se presenta en un momento complejo y ambivalente de la historia de la izquierda extremeña, marcado por el doble signo de, por un lado, una creciente movilización de la izquierda social (que representa, aunque no completa, el activo movimiento contra el proyecto de refinería de petróleo en la comarca pacense de Tierra de Barros), y por otro, una importante crisis de la izquierda política, tras la desaparición de Izquierda Unida de la Asamblea de Extremadura y con una situación prolongadamente conflictiva en el seno de Izquierda Unida y del Partido Comunista de Extremadura.No son pocas las preguntas que surgen en torno a esta nueva fuerza política, sus planteamientos y sus expectativas, en este complejo escenario extremeño. Algunas de ellas son las que aquí planteamos a Manuel Sosa, portavoz provisional del Bloque de Izquierdas, concejal de Izquierda Unida en el Ayuntamiento de Badajoz y militante de amplia y significada trayectoria en las últimas décadas de la historia de la izquierda extremeña.
Manuel Sosa: http://manolososa.blogspot.com
Jónatham F. Moriche: http://jfmoriche.blogspot.com
Entrevista a Manuel Sosa, portavoz del Bloque de Izquierdas de Extremadura
"No pensamos en competir ni en debilitar a nadie, sino en fortalecer a la izquierda transformadora extremeña en su conjunto"
Jónatham F. Moriche
Rebelión
"No pensamos en competir ni en debilitar a nadie, sino en fortalecer a la izquierda transformadora extremeña en su conjunto"
Jónatham F. Moriche
Rebelión
La noticia de la constitución de un nueva organización en el arco progresista extremeño ha despertado un notable interés en los medios de comunicación convencionales y alternativos de la región. El Bloque de Izquierdas de Extremadura se presenta en un momento complejo y ambivalente de la historia de la izquierda extremeña, marcado por el doble signo de, por un lado, una creciente movilización de la izquierda social (que representa, aunque no completa, el activo movimiento contra el proyecto de refinería de petróleo en la comarca pacense de Tierra de Barros), y por otro, una importante crisis de la izquierda política, tras la desaparición de Izquierda Unida de la Asamblea de Extremadura y con una situación prolongadamente conflictiva en el seno de Izquierda Unida y del Partido Comunista de Extremadura.No son pocas las preguntas que surgen en torno a esta nueva fuerza política, sus planteamientos y sus expectativas, en este complejo escenario extremeño. Algunas de ellas son las que aquí planteamos a Manuel Sosa, portavoz provisional del Bloque de Izquierdas, concejal de Izquierda Unida en el Ayuntamiento de Badajoz y militante de amplia y significada trayectoria en las últimas décadas de la historia de la izquierda extremeña.
En primer lugar, compañero Manuel, quiero darte las gracias por atender estas cuestiones para los lectores de Rebelión. Lectores que gozarán, es posible suponer, de un muy variable conocimiento de nuestra historia política extremeña reciente. Por ello, antes de preguntarte sobre el Bloque de Izquierdas, me gustaría anteponer una reflexión sobre esa historia política extremeña reciente, que permita al lector de Rebelión aproximarse al marco en que esta nueva iniciativa política cobra cuerpo y aspira a tomar sentido. En esta línea, pidiéndote que hagas una síntesis quizás excesiva de un arco temporal tan amplio, ¿en qué términos describirías la evolución histórica de Extremadura y de sus izquierdas, desde la aprobación del primer Estatuto de Autonomía en 1983, hasta la actualidad, en vísperas de su inminente reforma?
Es muy difícil resumir 26 años de la historia reciente de Extremadura. Pero en términos generales podemos concluir, con los riesgos que implica una síntesis tan apretada, que la izquierda transformadora extremeña ha seguido en este tiempo un proceso similar a la izquierda transformadora de ámbito estatal. Si bien existe una peculiaridad, la que introduce el ejercicio populista del poder político que ha hecho [el ex-presidente autonómico Juan Carlos Rodríguez] Ibarra en esos 26 años, y que genera características específicas en Extremadura.Tras la debacle electoral del PCE en las elecciones generales españolas de 1982, en Extremadura se reproduce miméticamente esa misma debacle en las elecciones autonómicas de 1983, en las que el PSOE e Ibarra obtienen su primera mayoría absoluta. Y a partir de ese momento, las organizaciones a la izquierda del PCE (léase PTE, ORT, MC, LCR, etc…) acaban disolviéndose como un azucarillo en la órbita de un PSOE que prometía el acceso a una vida cómoda y relajada mediante el reparto de cargos públicos. Esto explica que sólo una minoría de la militancia de estas organizaciones retomase su compromiso integrándose en el PCE. Hasta aquí, se trata de un proceso mimético del ocurrido, en el ámbito estatal, con esas mismas organizaciones de ese espacio político a la izquierda del PCE.Sin embargo la característica diferencial extremeña reside en el populismo de Ibarra que, desde una gestión clientelar, elabora un discurso aparentemente de izquierdas, que luego emplea para amparar realizaciones políticas claramente conservadoras. No hay otra forma de explicar, por ejemplo, que la única expropiación de tierras realizada por la Junta de Extremadura en una zona eminentemente agrícola acabase sirviendo para enriquecer a la duquesa de Alba con una generosa compensación a cambio de unas pocas tierras improductivas. A despecho de esta realidad materialmente constatable, la puesta en escena de esta expropiación fue (por ambas partes, expropiados y expropiadores) simplemente un espejismo, basado en discursos aparentemente izquierdistas.No olvidemos que la obsesión de Ibarra en Extremadura siempre fue el hacer imposible, por cualquier vía y por todos los medios a su alcance, el afianzamiento en la región de una izquierda transformadora sólida, que pudiera elaborar un discurso capaz de dejar al desnudo su populismo desideologizado.Sin embargo, el nacimiento de IU despertó expectativas y generó ilusión en una izquierda dispersa en la región, como en el resto del ámbito estatal. Otra cosa más extensa sería analizar lo ocurrido desde entonces con IU-Extremadura, su lenta agonía hasta dejar de ser un instrumento útil para la clase trabajadora extremeña. Para comprender este proceso y la situación actual no tenemos que mirar sólo las acciones de los sucesivos gobiernos extremeños, por ejemplo rompiendo el grupo parlamentario de IU cuando Ibarra no dispuso de mayoría absoluta y necesitaba su apoyo en la Asamblea. También habría que analizar los errores propios que como organización hemos cometido en IU.
Y en este panorama, ¿por qué un nuevo partido político de izquierdas en Extremadura? ¿Qué es, cuándo, cómo y para qué nace el Bloque de Izquierdas de Extremadura? ¿En qué fase se encuentra ahora mismo este proyecto?
Algunos de nosotros llevamos tiempo militando en la izquierda alternativa, y hemos visto y vivido cómo, desde la ilusión de los inicios, hemos ido pasando a la reproducción de viciadas concepciones orgánico-políticas de los antiguos partidos (la oligarquización, el culto a la personalidad, el burocratismo, la jerarquización...), vicios que no solo no hemos sido capaces de superar, sino que hemos acabado reproduciendo. Por eso es indiscutible la necesidad de un revulsivo político. Una revitalización necesaria que nos convierta, de nuevo, en una herramienta útil para la transformación social.Pero el Bloque no nace con la idea de atomizar aun más la izquierda transformadora, sino todo lo contrario. Somos conscientes de la necesidad de nuevas aportaciones ideológicas, políticas, tácticas y estratégicas, y en resumen, de nuevas propuestas organizativas. En cuanto a la fase en que se encuentra el proyecto ahora mismo, estamos ampliando la base social y la militancia de la izquierda transformadora. Por un lado, es cierto que no se exige la afiliación a IU de quien no lo desee, pudiendo optarse por una afiliación exclusivamente al Bloque. Pero no es menos cierto que los compañeros que, antes de iniciar este proyecto del Bloque, estábamos en IU, seguimos en IU. Es decir, el Bloque tiene que ser un lugar de encuentro sin imposiciones a su militancia. Con su crecimiento no pensamos en competir con nadie ni en debilitar a nadie, sino en fortalecer a la izquierda transformadora extremeña en su conjunto.
Ciertamente, el Bloque nace de algún modo "desde el interior" (no sé si esa es la expresión que tú emplearías) de Izquierda Unida de Extremadura, formación de la que tú mismo y otros promotores sois militantes, cargos políticos o representantes institucionales. No es ningún secreto que la situación de IU en la región es muy dura, debido a la pérdida de representación en la Asamblea extremeña y a la interminable sangría de electos municipales de los últimos años. Y por otro lado, el conflicto enquistado que desgarra a la vez a IU y al PCEx sigue sin hallar solución definitiva. Algunas voces han entendido esta iniciativa del Bloque en una clave muy interna a IU, en términos de nuevas cuotas y equilibrios de poder en la coalición con vistas a su Congreso regional del próximo curso. ¿Qué responderías a estos planteamientos?
Pues que no, que en ningún caso nos planteamos el Bloque como una operación política orientada hacia el interior de IU. De hecho, algunos de los que hemos iniciado este proceso somos militantes de IU, pero también hay otros compañeros que no lo son. Y desde luego el Bloque de Izquierdas no es un proyecto para ahondar aún más en esos conflictos internos de IU. Precisamente pretendemos demostrar todo lo contrario, es decir, que ya ha llegado el momento de superar estos procesos internos. Las históricas crisis de la izquierda en general, y de IU en particular, nos han ido llevando a esta situación agónica en la que estamos. O superamos esos procesos o seremos responsables del fracaso de la izquierda transformadora.Consideramos este momento histórico que vivimos como la oportunidad de reconstruir una visión de izquierdas a partir de un ejercicio abierto, sin dogmatismos sectarios, y como una oportunidad de desarrollar un trabajo profundo de renovación de formulaciones anteriores. Y para ello, nos reconocemos, sin complejos, vinculados a las ideas y prácticas políticas que históricamente han tenido como objetivo fundamental la emancipación del ser humano. Afirmamos nuestro rechazo a cualquier visión excluyente respecto de cualquiera de las formulaciones que históricamente han expresado esa pretensión emancipadora. Ese es el reto que nos planteamos: acabar definitivamente con la persecución interna del pensamiento divergente, asumiendo que el debate debe ser real y efectivamente abierto, sin dogmatismos ni sectarismos. Y en consecuencia, la idea es acercar a la izquierda transformadora a aquellos antagonistas dispersos, que estuvieron en IU o cerca de IU en algún momento y ahora no lo están, y también para acercarnos a esos nuevos antagonistas a los que IU no acaba de convencer lo suficiente como para comprometerse en una militancia en la coalición. Y para estos compañeros en concreto, el Bloque puede servir como escenario para propiciar una aproximación a IU. En todo caso, todas estas cuestiones deberán ser debatidas ampliamente en el primer Congreso que celebre el Bloque.
Por otro lado, el Bloque de Izquierdas extremeño tiene como referente expreso al Bloco de Esquerda portugués. Una referencia que también ha despertado algunas dudas, porque el Bloco es a la vez referente de Izquierda Anticapitalista, una nueva formación política estatal que viene de una corriente escindida de Izquierda Unida, que se presenta como polo de reagrupamiento para los descontentos de IU y como expresión electoral de una nueva fórmula de relación de la izquierda política con los movimientos sociales. Sin embargo, Izquierda Anticapitalista no se ha constituido en la región, lo que en cierto sentido deja "libre" ese espacio referencial en Extremadura... Todo ello dibuja un complejo triángulo amoroso, ¿no crees? ¿Es posible establecer una nueva relación con los movimientos sociales, con las demás organizaciones políticas de izquierdas, de un modo distinto al de IU, a la vez que desde dentro de IU?
No negamos la “proximidad” al Bloco de Esquerda portugués. En primer lugar una proximidad geográfica, que nos ha permitido ir conociéndonos. De este contacto transfronterizo vienen, por ejemplo, las distintas acciones que el Bloco ha realizado en Europa con relación al proyecto de refinería de Tierra de Barros. Sin embargo, creo que el enfoque de tu pregunta nos retrotrae a situaciones que desde el Bloque de Izquierdas queremos superar. Que Izquierda Anticapitalista viene de una escisión de IU y es un competidor electoral de IU no puede negarse. Pero tenemos que abordar nuevos enfoques, la forma de abordar esta cuestión debe ser diferente. Es decir, si en Extremadura no ha cuajado Izquierda Anticapitalista puede tener alguna relación con la aparición del Bloque, pero en ningún caso nuestra pretensión es neutralizar, aislar o marginar a esa otra izquierda. Al contrario, nuestro proyecto, como ya he dicho, no es atomizar más las alternativas al sistema, sino contribuir a superar rencillas y debates estériles para acabar aglutinando a todos esos antagonistas dispersos. No negamos nuestra intención de recuperar todo lo perdido, en y desde IU.En cuanto a la relación con los movimientos sociales, en Extremadura es un asunto muy peculiar y en algunos aspectos diferenciado respecto de otros territorios del Estado. En Extremadura la gran mayoría de estos movimientos son agentes subvencionados, y por ello prudentemente silenciosos para evitar una crítica real al poder regional. Es curioso que ciertas ONG, que en el ámbito estatal son combativas con el poder, aquí en Extremadura mantengan silencios cómplices para evitar la pérdida de subvenciones. Por poner un ejemplo, ¿qué explicación tienen el silencio o la crítica “amable”, según los casos, que estas ONG mantienen frente al poder político regional que no acaba de asumir el 0'7% para la cooperación al desarrollo? ¿Por qué en Extremadura la carga de la crítica sólo la dirigen estas ONG hacia las administraciones locales gobernadas por el PP? Estoy convencido de que la mayoría de estas organizaciones deberían leer un poco más a James Petras, y abrir un debate amplio sobre su función y sus objetivos.
El Partido Socialista extremeño ocupa el poder autonómico ininterrumpidamente desde 1983, creándose una situación política que algunos comentaristas han definido más bien como "régimen" que como "gobierno". Sin duda que esto marca una situación diferencial respecto a otros territorios del Estado español, y hace igualmente diferencial la reflexión sobre las relaciones entre la izquierda radical y la socialdemocracia. No faltan los ejemplos (la refinería de Tierra de Barros o la renovación de licencia de la central nuclear de Almaraz serían algunos de los más descollantes, pero hay muchos más) de fuerte enfrentamiento entre el PSOE y la fuerzas situadas a su izquierda en la región, en la que el PP no parece ser todavía una alternativa factible de gobierno aunque haya arañado importantes parcelas de poder en el ámbito local. ¿En qué serán iguales y en qué serán diferentes la posición y la estrategia del Bloque y de IU respecto del PSOE, las instituciones que gobierna, sus bases y su electorado?
Empezando por la estrategia, habría que reconsiderar algunas cuestiones de tipo electoral.En primer lugar, ¿cómo actuar ante la recurrente llamada del PSOE al "voto útil" en los procesos electorales? Ciertamente esta es una cuestión de vital importancia. Hasta ahora, en la historia electoral de Extremadura, y yo diría que del Estado en su conjunto, hemos sido incapaces de transmitir a la ciudadanía que ese supuesto "voto útil" siempre ha acabado revelándose, una vez concluidos los procesos electorales, como "el voto más inútil". Inútil porque, aunque haya servido históricamente para frenar el avance del PP, ese voto de izquierdas acaparado por el PSOE siempre acaba sirviendo para amparar la imposición de programas políticos conservadores.En segundo lugar, y ligado con lo anterior, considero que, independientemente de la opinión ideológica que nos merezca el PSOE como organización, debemos reconocer la realidad de que, mediante este recurso del llamamiento al voto útil, el PSOE retiene como rehenes a una porción significativa de ciudadanos y electores que sí son, en un mayor o menor grado, de izquierdas.Por tanto, la estrategia debería elaborarse a partir de estos datos objetivos, abandonando los tradicionales complejos que hemos tenido ante esta cuestión. Demostrando a esa base social y electoral progresista que, desde el espacio ideológico y programático situado a la izquierda del PSOE, somos capaces de ilusionarles, de abordar un proyecto con solidez, de plantear alternativas creibles y eficaces para la transformación social.En cuanto a en qué se parecerán o diferirán el Bloque e IU en su relación con el PSOE, la respuesta está en un clásico: las coincidencias o no con el PSOE sólo cabe analizarlas desde las propuestas programáticas. No entiendo la política como el arte de la realización de componendas, dirigidas exclusivamente a una mayor aproximación de ámbitos de poder. Sencillamente porque, desde la izquierda transformadora, el poder sólo tiene un fin posible: la elaboración de políticas para la transformación social. Lo demás son cantos de sirena o puestas en escenas vacías de contenido, que sólo sirven como herramienta dirigida a "engatusar" a los ciudadanos. Son estas prácticas las que que acaban provocando el desencanto de los ciudadanos con la política.
Es evidente que estamos ante un momento de repunte de las movilizaciones sociales en Extremadura, especialmente las de temática medioambiental. Pero se trata de un repunte muy problemático. Por ejemplo, parece evidente que existe un "paralelismo negativo" entre el crecimiento de estas movilizaciones sociales y la pérdida de votos y militancia de IU, algo que quedó muy patente en las últimas elecciones autonómicas, en las que el rechazo a la refinería fue parte central de la campaña de IU y que sin embargo se saldaron con un sonado fracaso. De hecho, en algunas de estas movilizaciones ecologistas la derecha política y sociológica tiene una notable presencia. ¿Qué puede aportar de nuevo el Bloque en esta cuestión abierta de la relación de la izquierda política con los movimientos sociales extremeños?
El análisis del asunto de la refinería, y del respaldo social y político prestado por IU a los movimientos ecologistas implicados en este conflicto, debería haberse realizado desde datos más objetivos, y no desde posiciones voluntaristas y soñadoras. Y si seguimos negando que el movimiento ecologista de Extremadura es, salvo honrosas excepciones, débil, nuestros análisis no seran rigurosos sino irreales.La implicación de la izquierda política en la movilización ecologista debe ser amplia, no restringida a situaciones concretas que surgen en momentos concretos, sino sostenida en el tiempo, desarrollada a partir de un análisis global y mediante una actuación práctica coherente con ese análisis. No actuar de ese modo ha sido nuestro error. En Extremadura el movimiento ecologista serio, que es al que nos referimos y el que nos interesa, es muy minoritario. Y el gran espejismo ha sido creer que contra la refinería era posible la coincidencia con la derecha agrícola, soslayando que esa derecha sólo se ha movido en este asunto por intereses muy específicos, sin más criterio ecológico que defender "lo suyo". Esa derecha agrícola habría aceptado sin pudor que la refinería fuera reubicada en otra zona alejada de sus intereses productivos. Pensar que con tales apoyos IU iba a crecer electoralmente ha sido sólo una quimera.Pero el desastre electoral de las últimas elecciones autonómicas obedece tambien a otras causas. ¿Cuándo vamos a aprender que el electorado de izquierdas está harto de ver cómo nos descuartizamos en estériles luchas internas, provocando la sensación de que somos incapaces de presentar una alternativa y un compromiso creibles? ¿Qué resultados podríamos esperar cuando la mitad de la organización hizo en las pasadas elecciones autonómicas una campaña encubierta pidiendo castigar a IU no votando a sus candidatos a la Asamblea de Extremadura?
En los últimos tiempos, si bien es verdad que de forma muy circunscrita a la esfera pública extremeña más alternativa, el debate sobre la cuestión nacional extremeña parece estar cobrando nuevo interés. Para muchos lectores de Rebelión quizás sea desconocida esa componente ideológica nacionalista del movimiento extremeño, que sin embargo tuvo cierta importancia en el período preautonómico y en el marco de las grandes movilizaciones sociales de los años 70 y 80, como las luchas por la reforma agraria y contra la central nuclear de Valdecaballeros. Me gustaría conocer en qué medida esta cuestión nacional extremeña está presente en la agenda de preocupaciones del Bloque y, si lo consideras oportuno y pertinente, cuál es tu posición personal al respecto.
Indiscutiblemente la cuestión nacional extremeña es un asunto para el debate. Sin embargo quiero recordar que, en sus comienzos, las diversas posiciones nacionalistas nacieron alentadas por la burguesía del siglo XIX, para utilizarlas como herramienta adecuada a sus intereses económicos. Mientras eso ocurría, la izquierda adoptaba una posición internacionalista. No pretendo rehuír el debate, pero creo que estamos obligados a recuperar esa concreción ideológica internacionalista, sin que ello suponga negar las realidades diferenciadas de las diversas comunidades. Pero hay una cuestión histórica que ultimamente se silencia: cuando estudiamos como en el siglo XIX, durante el reinado de Isabel II, se realizó la demarcación definitiva de lo que hoy es Extremadura, resulta curioso descubrir que los diputados provinciales de Badajoz fueron a Madrid a reclamar su inclusión en Andalucía, mientras los diputados provinciales de Cáceres debatían si los cacereños eran o no eran castellanos. De esto hace escasamente un siglo. Solo es un apunte histórico, pero creo que resulta muy revelador.Ante este asunto de la cuestión nacional extremeña, todos los implicados en estos primeros pasos del Bloque de Izquierdas de Extremadura hemos acordado aplazar el debate, para que pueda desarrollarse de un modo mucho más amplio y menos apresurado. Por eso esta discusión se ha pospuesto a la celebración de nuestro primer Congreso. En todo caso creo que podría conjugarse esta cuestión con el relanzamiento del pensamiento internacionalista. No creo que sean totalmente incompatibles, sino que al contrario, podrían ser elementos complementarios si se enfocan adecuadamente.
Muchas gracias por tu tiempo y tus respuestas, compañero Manuel. Si quieres añadir algo más...
Tan sólo agradecer a los compañeros y compañeras de Rebelión el que hayan prestado su atención a este proyecto del Bloque de Izquierdas, y lanzar desde Extremadura un saludo solidario a sus muchos miles de lectores en todo el mundo.
Manuel Sosa: http://manolososa.blogspot.com
Jónatham F. Moriche: http://jfmoriche.blogspot.com
miércoles, 20 de mayo de 2009
EL RENCOR DE LA DERECHA A MARGARITA NELKEN
La retirada de la calle de Margarita Nelken por parte del gobierno del PP en el ayuntamiento de Badajoz requiere una serie de puntualizaciones:
1) La retirada de la calle Margarita Nelken nos parece una vendetta, una burda treta revanchista iniciada por algún cronista desinformado o malintencionado. Además, es una iniquidad intentar comparar la figura de Margarita Nelken, elegida democráticamente por la circunscripción de Badajoz en las tres elecciones republicanas, con Manuel Carracedo, conspirador y traidor al régimen democrático de la II República.
2) La retirada de la calle Margarita Nelken nos parece una vendetta, una burda treta revanchista iniciada por algún cronista desinformado o malintencionado. Además, es una iniquidad intentar comparar la figura de Margarita Nelken, elegida democráticamente por la circunscripción de Badajoz en las tres elecciones republicanas, con Manuel Carracedo, conspirador y traidor al régimen democrático de la II República.
3) Se argumenta también la presunta “extrema radicalidad” de los escritos de la Nelken los cuales “incitaban a la pena de muerte”. Sin embargo, en honor a la exactitud histórica, en la II República, los únicos intentos por instaurar la pena de muerte provinieron de las derechas:
* En abril de 1932, el diputado del derechizado Partido Radical Santiago Rodríguez Piñero presentó una proposición de ley a favor de la pena de muerte como castigo a determinados delitos (Congreso de los Diputados. Diario de sesiones del día 8 de abril de 1932).
* El 3 de abril de 1934, dos años después, cuando España era gobernada por las derechas, el ministro de Justicia Álvarez Valdés presentaba un proyecto de ley en el que se recogía la pena de muerte para castigar algunos delitos (Congreso de los Diputados. Diario de sesiones del día 3 de abril de 1934).
* En abril de 1932, el diputado del derechizado Partido Radical Santiago Rodríguez Piñero presentó una proposición de ley a favor de la pena de muerte como castigo a determinados delitos (Congreso de los Diputados. Diario de sesiones del día 8 de abril de 1932).
* El 3 de abril de 1934, dos años después, cuando España era gobernada por las derechas, el ministro de Justicia Álvarez Valdés presentaba un proyecto de ley en el que se recogía la pena de muerte para castigar algunos delitos (Congreso de los Diputados. Diario de sesiones del día 3 de abril de 1934).
4) En la Constitución de 1931 -que Margarita Nelken ayudó a aprobar- no se hace ninguna mención a la pena de muerte; extremo que si se recoge, por cierto, en la de 1978, cuyo artículo 15 dice: “…Queda abolida la pena de muerte, salvo lo que puedan disponer las leyes penales militares para tiempos de guerra”. Pero lo realmente escandaloso, como me ha apuntado una entrañable amiga, es que sea el PP quien acuse a Nelken de ser partidaria de la pena de muerte, y olvidan que su fundador, el fascista de Fraga Iribarne, firmó pena de muertes durante su etapa de misnistro franquista, ¡¡ Que desfachatez y que interesada forma de ignorar su propia memoria ideológica!!
5) Sí es cierto que los escritos de la Nelken fueron más vivos y belicosos conforme se fueron sucediendo los años del periodo republicano y los tres años de guerra, especialmente en estos últimos. La deriva de la guerra, las matanzas llevadas a cabo por falangistas y militares rebeldes necesitaban de una arenga continua para que los defensores de la patria, los republicanos, no cayeran en el desánimo. Ello no quiere decir que la Nelken cayera entonces en el fácil recurso del ojo por ojo. Desde que escribió su primer libro, La condición social de la mujer en España”, en 1919, Margarita Nelken sería continuamente ultrajada e insultada (incluso por sus compañeros de coalición) por la defensa a ultranza que hizo de la condición femenina en una España carpetovetónica.
6) Su posicionamiento al lado del campesinado extremeño tampoco le sirvió para atemperar las acerbas críticas que sufrió desde todos los campos políticos. Una de las voces que más se caracterizaron por señalar la naturaleza nociva de Margarita Nelken fue el también traidor y golpista general Sanjurjo.
7) Durante la guerra también recibió todo tipo de acusaciones. Por ejemplo, se le acusó de dinamitar el Alcázar de Toledo que defendió el traidor y golpista general Moscardó. Conociendo el mito construido alrededor de la patética defensa del Alcázar, es fácil entender el porqué de la patraña de acusarla de dinamitar la fortaleza.
8) Por otra parte no solo quiero cantar las excelencias de la diputada extremeña. No comparto el trabajo parlamentario que realizó en contra de conceder en España el voto a la mujer. Sus argumentos de que la mujer estaba condicionada por el marido o el confesor, lo que le impediría votar con libertad, no nos parecen suficientes como para haberse opuesto a la concesión de uno de los derechos inherentes a la condición humana.
9) Pero sabiendo la lucha que desde bien temprano emprendió Margarita Nelken con el fin de mejorar la cuestión social y política de la mujer, escribiendo artículos en los que el feminismo era el protagonista, señalando la importancia que para la definitiva emancipación de la mujer tenían cuestiones como el divorcio, la sexualidad, la maternidad… Sin olvidar, claro está, los derechos laborales que toda mujer debía poseer.
10) Durante la guerra apoyó la ayuda de la mujer en la retaguardia: fábrica, hospitales, manutención de soldados… Sus discursos y arengas valieron igualmente para mantener el ánimo de los defensores de la democracia. En noviembre de 1936, en el asedio rebelde a la capital de España, no abandonó Madrid. Su presencia continua en los distintos frentes y en toda manifestación cultural en defensa de la República, fue un revulsivo más para muchos de los lucharon por la libertad.
11) En México, ya en el exilio, abandonó la tribuna política y se dedicó a su pasión. Crítica de arte, escribió en los medios más prestigiosos del país azteca. Así se destapó como lo que había sido siempre, una intelectual comprometida con muchas causas, pero sobre todo con las del feminismo y la defensa de los más desfavorecidos.
En base a todo lo apuntado aqui, concluyo que somos muchos los que creemos que Margarita Nelken es digna de merecer una calle, no solo en Badajoz, sino en cualquier sitio; y que lo que se va a perpetrar hoy aquí –la retirada de la calle- no es más que una burda treta revanchista de la que el equipo de gobierno, más tarde o más temprano, seguro tendrá que arrepentirse.
jueves, 14 de mayo de 2009
LOS DESAFIOS HISTORICOS DEL NUEVO SOCIALISMO
Leyendo en Rebelión.org he encontrado un articulo de opinión firmado por Homar Garcés, que me permito transcribir aqui porque entiendo que puede ser una buena reflexión que propicie el debate. Creo que la copia de dicho artículo, y señalanado que está ubicado en www.rebelion.org , no debe implicar ningun problema por repetirlo aquí, si no fuera así, una sola indicacion sería suficiente para eliminar la transcripción, pero repito que su lectura puede propiciar un debate muy en sintonía con la línea de aquellos que buscamos una nueva elaboración de propuestas de izquierdas para el siglo XXI. Y en este sentido, desde el mismo título de Homar Garcés, ya apunta aportaciones que entinedo requieren de un debate reflexivo y sereno. Espero que sirva para lo dicho un saludo.
LOS DESAFÍOS HISTÓRICOS DEL NUEVO SOCIALISMO
Uno de los tantos desafíos históricos que debe enfrentar el socialismo en este siglo es el relacionado con el ejercicio del poder, la cuestión nacional y la eliminación radical de las relaciones de producción y de aquellas que, a su vez, se derivan de ellas en lo social. Estos son elementos primordiales que, al resolverse, le darían consistencia sólida a los ideales socialistas, pero que -si se mantienen bajo cualquier argumento- los negaría por completo, siendo simple reformismo populista, a pesar de la retórica y de la propaganda revolucionaria.
Muchos todavía se aferran a la común idea de que el nuevo socialismo debe alejarse de las fuentes que lo han nutrido y justificado en el tiempo, como Carlos Marx, de quien dicen hay que trascenderlo, pero utilizando la mayoría los mismos alegatos prejuiciados esgrimidos siempre por los sectores de la derecha; de ahí que consideren su invaluable contribución a la comprensión de esta alternativa revolucionaria al capitalismo como algo desdeñable y poco menos que intrascendente. Para respaldar esto último, exhiben lo hecho por China, Vietnam y, en una menor medida, por Cuba en materia económica, sin mayores pretensiones de producir un debate serio sobre tan importante tema.
Así, el socialismo requiere, hoy más que nunca, de definiciones más cercanas a las realidades que confrontan los pueblos del mundo, abarcando con mayores detalles los aspectos que fueran inicialmente abordados, estudiados y adelantados por Marx y Engels, sin menospreciar lo propio de Lenin, Trotsky, Rosa Luxemburgo, Gramsci, el Che Guevara y otros no menos importantes luchadores socialistas, incluyendo a los ácratas; pues, este socialismo que se pretende nuevo no tiene una sola vía posible, sino varias, como lo demostrara en su momento la Revolución Cubana. Tal legado, en su conjunto, representa un punto de partida para la construcción del socialismo, más aún cuando presenciamos la catastrófica crisis global padecida por el capitalismo, la cual -por cierto- se antoja profunda y duradera, a pesar de las iniciativas multilaterales adoptadas por los gobernantes de las grandes potencias industrializadas. A ello habría que agregarle los estudios recientes realizados por una gama de teóricos socialistas a la luz de los múltiples acontecimientos que sacuden al mundo desde finales del siglo pasado, especialmente a nuestra América, que bien podrían ampliar los horizontes abiertos por el socialismo, dado que es harto necesario que se entienda, al menos, que éste -muy contrariamente a la imposición de un pensamiento único por parte del capitalismo- tiende más a la preservación de la diversidad en todas sus manifestaciones, cosa que olvidaron muchos durante las diferentes experiencias revolucionarias del pasado, obligados por los avatares de la Guerra Fría , siendo un elemento manipulado hasta la saciedad por los sectores contrarrevolucionarios a nivel planetario para infundirles terror y desconfianza a los pueblos que anhelan su liberación.
Esto no es, ni debe serlo jamás, obstáculo que impida cubrir la necesidad urgente de una teoría y de una praxis genuinamente humanistas, emancipatorias y pluralistas que plasmen y profundicen el socialismo (sin más etiquetas), teniendo en los sectores populares su principal base de sustentación, sin cúpulas “iluminadas” ni líderes “carismáticos” que secuestren y usurpen la voluntad general, tal como sucede tradicionalmente bajo el sistema representativo que tanto gusta a Estados Unidos. Sin embargo, todavía los revolucionarios habrán de enfrentar las acciones y las voces de quienes, desde sus trincheras de autoridad partidista y/o gubernamental, aspiran acallar y segregar el espíritu rebelde y subversivo de la revolución socialista. En esta lucha constante, se deben promover, acompañar y precisar los objetivos revolucionarios del pueblo, haciendo posible -en consecuencia- el verdadero socialismo.
Muchos todavía se aferran a la común idea de que el nuevo socialismo debe alejarse de las fuentes que lo han nutrido y justificado en el tiempo, como Carlos Marx, de quien dicen hay que trascenderlo, pero utilizando la mayoría los mismos alegatos prejuiciados esgrimidos siempre por los sectores de la derecha; de ahí que consideren su invaluable contribución a la comprensión de esta alternativa revolucionaria al capitalismo como algo desdeñable y poco menos que intrascendente. Para respaldar esto último, exhiben lo hecho por China, Vietnam y, en una menor medida, por Cuba en materia económica, sin mayores pretensiones de producir un debate serio sobre tan importante tema.
Así, el socialismo requiere, hoy más que nunca, de definiciones más cercanas a las realidades que confrontan los pueblos del mundo, abarcando con mayores detalles los aspectos que fueran inicialmente abordados, estudiados y adelantados por Marx y Engels, sin menospreciar lo propio de Lenin, Trotsky, Rosa Luxemburgo, Gramsci, el Che Guevara y otros no menos importantes luchadores socialistas, incluyendo a los ácratas; pues, este socialismo que se pretende nuevo no tiene una sola vía posible, sino varias, como lo demostrara en su momento la Revolución Cubana. Tal legado, en su conjunto, representa un punto de partida para la construcción del socialismo, más aún cuando presenciamos la catastrófica crisis global padecida por el capitalismo, la cual -por cierto- se antoja profunda y duradera, a pesar de las iniciativas multilaterales adoptadas por los gobernantes de las grandes potencias industrializadas. A ello habría que agregarle los estudios recientes realizados por una gama de teóricos socialistas a la luz de los múltiples acontecimientos que sacuden al mundo desde finales del siglo pasado, especialmente a nuestra América, que bien podrían ampliar los horizontes abiertos por el socialismo, dado que es harto necesario que se entienda, al menos, que éste -muy contrariamente a la imposición de un pensamiento único por parte del capitalismo- tiende más a la preservación de la diversidad en todas sus manifestaciones, cosa que olvidaron muchos durante las diferentes experiencias revolucionarias del pasado, obligados por los avatares de la Guerra Fría , siendo un elemento manipulado hasta la saciedad por los sectores contrarrevolucionarios a nivel planetario para infundirles terror y desconfianza a los pueblos que anhelan su liberación.
Esto no es, ni debe serlo jamás, obstáculo que impida cubrir la necesidad urgente de una teoría y de una praxis genuinamente humanistas, emancipatorias y pluralistas que plasmen y profundicen el socialismo (sin más etiquetas), teniendo en los sectores populares su principal base de sustentación, sin cúpulas “iluminadas” ni líderes “carismáticos” que secuestren y usurpen la voluntad general, tal como sucede tradicionalmente bajo el sistema representativo que tanto gusta a Estados Unidos. Sin embargo, todavía los revolucionarios habrán de enfrentar las acciones y las voces de quienes, desde sus trincheras de autoridad partidista y/o gubernamental, aspiran acallar y segregar el espíritu rebelde y subversivo de la revolución socialista. En esta lucha constante, se deben promover, acompañar y precisar los objetivos revolucionarios del pueblo, haciendo posible -en consecuencia- el verdadero socialismo.
jueves, 30 de abril de 2009
SOBRE EL BLOQUE DE IZQUIERDA DE EXTREMADURA
El martes se presentó ante los medios de comunicación el Bloque de Izquierda de Extremadura. El Bloque es un partido de izquierda transformadora y el objetivo de su actividad política es la creación de la República Federal Española. Una República Democrática donde se conjuguen la democracia representativa y la participativa. Una República donde los intereses generales primen sobre los particulares y desmarcada de cualquier bloque militar.
Realizada esta definición de principios, caben algunas consideraciones sobre la izquierda transformadora actual y sobre la sociedad de principios del Siglo XXI en la que vive esa izquierda.
En opinión de muchos, nos encontramos en un tiempo de mutación histórica comparable al que se dio con el paso de las formaciones sociales preindustriales a las sociedades industriales y capitalistas. Por ello, las formulaciones y las recetas seguras de la izquierda del siglo XX han dado paso a cierta perplejidad y mucha incertidumbre.
Contaba Eduardo Galeano que alguien escribió lo siguiente en una pared de la ciudad de Quito: "cuando teníamos todas las respuestas, nos cambiaron las preguntas". Nuestro tiempo histórico nos ha permitido conocer el hundimiento de lo que se llamaba bloque del este, pero también nos ha mostrado la reformulación, cada vez más escoradas hacia la derecha ideológica, de las recetas keynesianas y socialdemócratas. Y, por último, hemos asistido al reforzamiento del proyecto económico y social del liberalismo.
En este principio de siglo, por tanto, se impone la labor de construir una izquierda posterior al muro de Berlín y posterior también al keynesianismo (al menos el clásico). Y al mismo tiempo, una izquierda que pueda enfrentarse al proyecto económico, social y cultural de la globalización neoliberal.
Y a este tiempo histórico corresponde una actitud flexible y no dogmática, una posición abierta a nuevas definiciones y prácticas renovadas, a partir de la fidelidad a los valores, principios, motivaciones e intuiciones básicas de la izquierda. En este nuevo ciclo histórico la izquierda debe repensar sus bases ideológicas y de pensamiento, con el objeto de ir dibujando los nuevos perfiles que requiere un proyecto de emancipación humana en la actualidad.
Más que nunca, la izquierda necesita de una actitud abierta, porque en este momento de la historia la izquierda requiere de creatividad, más que de recetas conocidas y viejas consignas. Además, el camino de la creatividad humana siempre debe mantenerse abierto, ahora y siempre, pues las generaciones jóvenes necesitan construir sus propias definiciones.
Contaba Eduardo Galeano que alguien escribió lo siguiente en una pared de la ciudad de Quito: "cuando teníamos todas las respuestas, nos cambiaron las preguntas". Nuestro tiempo histórico nos ha permitido conocer el hundimiento de lo que se llamaba bloque del este, pero también nos ha mostrado la reformulación, cada vez más escoradas hacia la derecha ideológica, de las recetas keynesianas y socialdemócratas. Y, por último, hemos asistido al reforzamiento del proyecto económico y social del liberalismo.
En este principio de siglo, por tanto, se impone la labor de construir una izquierda posterior al muro de Berlín y posterior también al keynesianismo (al menos el clásico). Y al mismo tiempo, una izquierda que pueda enfrentarse al proyecto económico, social y cultural de la globalización neoliberal.
Y a este tiempo histórico corresponde una actitud flexible y no dogmática, una posición abierta a nuevas definiciones y prácticas renovadas, a partir de la fidelidad a los valores, principios, motivaciones e intuiciones básicas de la izquierda. En este nuevo ciclo histórico la izquierda debe repensar sus bases ideológicas y de pensamiento, con el objeto de ir dibujando los nuevos perfiles que requiere un proyecto de emancipación humana en la actualidad.
Más que nunca, la izquierda necesita de una actitud abierta, porque en este momento de la historia la izquierda requiere de creatividad, más que de recetas conocidas y viejas consignas. Además, el camino de la creatividad humana siempre debe mantenerse abierto, ahora y siempre, pues las generaciones jóvenes necesitan construir sus propias definiciones.
Por eso, algunos compañeros hemos dado ese paso con la creación del Bloque de izquierda. Ahora corresponde debatir, y para eso este blog. Saludos solidarios
lunes, 30 de marzo de 2009
SOBRE LAZOS BLANCOS Y OTRAS INTOLERANCIAS
Mucho se está hablando de la presencia de lazos blancos en las procesiones de esta semana, llamada por algunos santa, como forma de responder de forma contraria a la iniciativa de ampliar el derecho del aborto.
No pretendo yo reproducir aqui las diversas opiniones que sobre el aborto tienen los científicos (médicos, biólogos...), tan solo constatar que las referidas posiciones van desde los que admiten la presencia de "vida humana" desde el mismo momento de la concepción, hasta los que niegan tales aseveraciones. Es decir, no hay unanimidad de criterios científicos al respecto.
Pero ademas de esa diversidad de opiniones científicas existen además una gran diversidad de criterios morales, tambien en posiciones igualmente distantes.
Personalmente entiendo y comprendo a aquellos, que desdee sus posiciones morales o desde sus creencias religosas, manifiesten su no disponibilidad para acogerse al derecho del aborto, por la simple razón de que tal práctica pudiera suponerles una lesión en su moral o creencias. La cuestión sin embargo no es el derecho de los no partidarios del aborto a no practicarlo. La cuestión es si éstos, desde tales creencias, pueden imponer su moral privada a toda la ciudadanía.
Es decir, la ley de ampliacion del aborto no impone la obligación de abortar a toda la ciudadanía, sino que simplemente amplia el derecho para aquellos ciudadanos o ciudadanas que desean ejercerlo. Entonces, por qué esa intolerancia ante una ley que simplemente habla de derechos civiles.
Indiscutiblemente, aquellos sectores sociales que hoy pretenden imponer la intolerancia sobre el derecho al aborto, son los mismos, ideológicamente, que aquellos que en su dia se opusieron tambien al divorcio, tratando, ayer como hoy, de imponer a toda la ciudadanía una moral privada.
La tolerancia pasa por permitir por medio de las leyes el ejercicio de aquellos derechos que, los ciudadanos libremente, y de forma individual deciden, según sus creencias, ideologia o pensamiento religioso, ejercer tales derecho o no.
A nadie la cabe la menor duda que detrás de los anunciados lazos blancos en las procesiones de semana santa, está el pensamiento más intransigente y dogmático de la jerarquía eclesiática española. Sin embargo, huele a un simple y burdo intento de claentar motores para alimentar polémicas sociales.
Un solo ejemplo bastará par entenderlo: ¿Por qué cuando la guerra ilegal de Irak, no se plantearon lazos blancos por la paz y en defensa d ela vida? ¿Por que ahora si entonces?
Afortunadamente en Badajoz, la cofradías, han desitido de respaldar la iniciativa d elos lazos blancos, pero todo apùnta que habrá intolerancia blanca en otras ciudades españolas. Ante lo cual me aborda una duda: si en esa ciudades es como en Badajoz, donde el Ayuntamiento subvenciona con dinero público las diversas procesiones, ¿es legítimo que, con el dinero de todos los ciudadanos ( agnósticos, católicos, anglicanos, ateos, luteranos, evangelistas....), adopten tales medidas intolerantes y sectarias? Lo más natural es que en esas ciudades, las cofradias afectadas , devolviesen tales aportaciones públicas, y si se me apura... en todas ls ciudades deberían pagar tasas por ocupación de vía pública.
Pero no olvido que estamos en un país dodne, desde los primeros reyes de la disnatía Austria, el priemr objetivo de su católica majestad era "catolicalizarnos" con el crucifijo, la espada , los golpes o la prepotencia que supone imponer su presencia en toda la vida pública. ¿Cambiará esto algún día?
lunes, 9 de marzo de 2009
¿ES NECESARIA UNA REFORMULACION DE LA IZQUIERDA ALTERNATIVA?
Algunos de nosotros llevamos tiempo militando en la izquierda alternativa, y hemos visto y vivido cómo, desde la ilusión de los inicios de IU, hemos ido pasando a la reproducción de concepciones orgánico-políticas que, no solo hemos sido incapaces de superar, sino que hemos acabado reproduciendo todos los vicios de oligarquización, culto a la personalidad, burocratismo y jerarquización de los antiguos partidos políticos.
Tanto las diversas direcciones de IU, con sus luces y sus sombras según el momento concreto de cada una de ellas, como todas y todos los militantes de IU, en mayor o menor medida, hemos fracasado colectivamente en el intento de recrear, fortalecer y recuperar un proyecto serio y riguroso, democrático y participativo, realista y constituyente en el amplio marco del socialismo democrático. Y sin embargo, pese a los años de militancia transcurridos, somos y seguimos siendo conscientes de que hay espacio político, llámese como se llame, para una acción de izquierdas merecedora de los objetivos y las formulaciones iniciales de IU.
Pero es indiscutible la necesidad de un revulsivo político. La lenta agonía del proyecto de unión de las izquierdas necesita una revitalización en este momento histórico que vivimos. Una revitalización necesaria que nos convierta, de nuevo, en una herramienta útil para la transformación social. Por eso somos conscientes de la necesidad de nuevas aportaciones ideológicas, políticas, tácticas y estratégicas, y en resumen, nuevas aportaciones organizativas.
Consideramos este momento histórico que vivimos como la oportunidad de reconstruir una visión de izquierdas a partir de un ejercicio abierto, sin dogmatismos sectarios, y una oportunidad de desarrollar un trabajo profundo de renovación de formulaciones anteriores. Y para ello, nos reconocemos, sin complejos, vinculados a las ideas y prácticas políticas que históricamente han tenido como objetivo fundamental la emancipación del ser humano, afirmando para ello el rechazo a cualquier visión excluyente de cualquiera de aquellas formulaciones que históricamente ha pretendido tal objetivo.
Sin entrar en contradicción con la anterior formulación, y por ello partiendo de aquellas formulaciones históricas como base desde la que lograr un cuerpo ideológico útil para el siglo XXI, afirmamos la necesidad de repensar esa izquierda, con el objeto de crear nuevas perspectivas y renovar el pensamiento. En el proyecto histórico del socialismo, muchas de sus expresiones políticas e ideas interpretativas de la realidad han quedado desfasadas o superadas. Nos disponemos a edificar un colectivo de izquierdas en un tiempo histórico en el que la izquierda experimenta una profunda crisis, más en lo que respecta a su proyecto estratégico-ideológico que a sus valores y referencias históricas. A eso debemos añadir la desorientación producida por la globalización. Sabemos que la izquierda del siglo XXI no será la de finales del siglo XIX, y tampoco podrá ser la misma que la izquierda del siglo XX.
Tanto las diversas direcciones de IU, con sus luces y sus sombras según el momento concreto de cada una de ellas, como todas y todos los militantes de IU, en mayor o menor medida, hemos fracasado colectivamente en el intento de recrear, fortalecer y recuperar un proyecto serio y riguroso, democrático y participativo, realista y constituyente en el amplio marco del socialismo democrático. Y sin embargo, pese a los años de militancia transcurridos, somos y seguimos siendo conscientes de que hay espacio político, llámese como se llame, para una acción de izquierdas merecedora de los objetivos y las formulaciones iniciales de IU.
Pero es indiscutible la necesidad de un revulsivo político. La lenta agonía del proyecto de unión de las izquierdas necesita una revitalización en este momento histórico que vivimos. Una revitalización necesaria que nos convierta, de nuevo, en una herramienta útil para la transformación social. Por eso somos conscientes de la necesidad de nuevas aportaciones ideológicas, políticas, tácticas y estratégicas, y en resumen, nuevas aportaciones organizativas.
Consideramos este momento histórico que vivimos como la oportunidad de reconstruir una visión de izquierdas a partir de un ejercicio abierto, sin dogmatismos sectarios, y una oportunidad de desarrollar un trabajo profundo de renovación de formulaciones anteriores. Y para ello, nos reconocemos, sin complejos, vinculados a las ideas y prácticas políticas que históricamente han tenido como objetivo fundamental la emancipación del ser humano, afirmando para ello el rechazo a cualquier visión excluyente de cualquiera de aquellas formulaciones que históricamente ha pretendido tal objetivo.
Sin entrar en contradicción con la anterior formulación, y por ello partiendo de aquellas formulaciones históricas como base desde la que lograr un cuerpo ideológico útil para el siglo XXI, afirmamos la necesidad de repensar esa izquierda, con el objeto de crear nuevas perspectivas y renovar el pensamiento. En el proyecto histórico del socialismo, muchas de sus expresiones políticas e ideas interpretativas de la realidad han quedado desfasadas o superadas. Nos disponemos a edificar un colectivo de izquierdas en un tiempo histórico en el que la izquierda experimenta una profunda crisis, más en lo que respecta a su proyecto estratégico-ideológico que a sus valores y referencias históricas. A eso debemos añadir la desorientación producida por la globalización. Sabemos que la izquierda del siglo XXI no será la de finales del siglo XIX, y tampoco podrá ser la misma que la izquierda del siglo XX.
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